Esta mañana me despertó mi papá, siempre con su mala forma de despertarme, para pedirme el regalo para mi madre. Si, a mi, yo tenía la responsabilidad de comprarle algo por parte de él, luego de que éste, un día antes me diera, a la mala, veinte soles para "comprarle cualquier cosa".
Me llegó, no soporto su manera de levantarme (dándome toquecitos estúpidos y repitiendo como retrasado mental: Sandra, Sandra, Sandra, Sandra...sabes qué?...púdrete¡¡¡ ). Así que no me levanté, pero obviamente si me desperté.
En ese momento escucho a mi madre diciendo, siempre en su tono tan apático y procariamente cariñoso: "Carajo, te he dicho que no la despiertes, me quiero largar sola, no quiero que ella vaya".
Así que, despues de lo dicho, regresé a mi cama sin salir del cuarto, abrí mi cajón, de la mesa de noche, saqué su regalo (un perfume muy rico y que me dejó con las justas para el free tea) y lo dejé sobre la mesa.
Y entonces, bajo mi nuevo edredon verde limón (el cual menciono simplemente porque me encanta) me puse a pensar en todos los años en que una serie de sentimientos confusos, difusos, dolorosos y contradictorios se apoderan de mi, siempre que llega el fatídico Día de la Madre.
Yo quisiera despertarte con un rico desayuno, pero entonces empezarías a decir que prefieres salir a tomar desayuno en otro lado; que ensucio tu puta cocina Bosch que tu sola has comprado, como todas las cosas de esta casa; que dejo oliendo a comida toda la cocina la cual solamente tu limpias y que al final la verdad es que no estaba tan rico....asi que desisto de esa idea.
Yo quisiera comprarte un regalo muy caro, pero entonces dirías que como siempre soy una irresponsable con el dinero; que no se cuidar la plata porque a mi no me cuesta, que encima no es un gran regalo y que una vez mas "me agarran de pava" porque no se ni comprar.
Yo quisiera llevarte a pasear, pero en tu mente tienes otros planes, ademas el sol te jode (bueno igual que a mi) pero ademas te molesta el viento, que haya mucha gente, que derrepente vas a gastar en algo, que ya es tarde y mañana tienes que trabajar y que no has lavado tu ropa y entonces te pones de mal humor y entonces todo se pudre....nuevamente desisto de la idea.
De pronto recuerdo que cada año es igual, me pregunto porque no puedo levantarme feliz, llevarte tu regalo y darte un fuerte abrazo y decirte que te amo. No puedo, lo siento. Me duele tanto como talvez a ti, si leyeras esto.
Me llena de envidia estancada en la garganta el no poder demostrarte amor como el resto, porque sí, te quiero, pero en todo este tiempo si hacemos cuentas, han sido mas las veces que me has hecho llorar aparte de avinagrarme casi todos los días de mi vida. Tus palabras son demasiado hirientes cada día, tus gestos cada día son mas duros, cuando intento hacerte cariño siempre algo te duele y sabes que me duele porque soy excesivamente cariñosa..a diferencia tuya, sé que te jodo la vida, pero yo no te pedí crearme, sé que no soy la mejor hija del mundo, pero tampoco soy la peor, sé que me has dado mucho materialmente, te has sacado la mierda por mi, y no hay forma humana de agradecertelo, pero a veces me hace falta que al final de mis cuentas, no termine escribiendo esto, llorando y diciendo: te agradezco lo que me has dado, pero a la vez aborresco que hayas matado tantos sueños que he tenido y que mi vida te paresca una estupidez.
Finalmente, me levanto de mi cama, abro la puerta de mi cuarto, te veo parada en la puerta y me dices: "ay Sandra, ya me voy ya?..no me quites tiempo. Ves? ya la despertaste. Ya chau Sandra" y te vas en el auto...y yo solo quería decirte...FELIZ DÍA MAMÁ, pero bueno, al menos te lo digo por aqui...FELIZ DÍA, me traes algo...aqui te espero con tu regalo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario